El gobierno de Estados Unidos prohibirá la salida y entrada del país a ciudadanos, extranjeros naturalizados y visitantes que no tengan pasaporte vigente.
La nueva política oficial entró en vigente este lunes, 23 de marzo, con el fin de reforzar los controles fronterizos.
Será ilegal que cualquier ciudadano de los Estados Unidos salga, entre, o intente salir o entrar a ese país a menos que posea un pasaporte estadounidense vigente o esté sujeto a las limitaciones y excepciones que el Presidente pueda autorizar y prescribir.
Según la norma, cualquier persona con un pasaporte vencido o con menos de seis meses de vigencia será rechazada al intentar salir o entrar al país.
Se debe considerar que el pasaporte americano de adulto tiene una validez de 10 años, por lo que aquellos tramitados antes de marzo de 2016 ya no son válidos para viajar.
En el caso de los menores de 16, su durabilidad máxima es de 5 años y no puede renovarse, sino que debe gestionarse desde cero.
Estados Unidos permite mantener actualizado el pasaporte de manera online, para mayores de 25 años con ejemplares elegibles; por correo y en persona.
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