En un balance ofrecido este miércoles sobre la política exterior de la nación, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, ratificó que Venezuela sostiene un proceso de interlocución activa y directa con el Gobierno de los Estados Unidos. Según la mandataria, este acercamiento se desarrolla bajo un marco de respeto mutuo, a pesar de la complejidad de los temas en agenda.
Diálogo «sin temores» y defensa de soberanía
Rodríguez fue enfática al describir la naturaleza de las conversaciones que se mantienen con la Casa Blanca tras los recientes acontecimientos políticos: La presidenta (E) aseguró que el país encara este proceso «sin temor alguno», abordando desde las diferencias más sensibles hasta los puntos de cooperación técnica y económica.
Subrayó que, aunque existen tensiones intrínsecas, el objetivo es resolver las dificultades mediante la vía diplomática para garantizar la estabilidad regional.
El choque de modelos: Bolivarianismo vs. Monroísmo
Para la mandataria encargada, la relación actual con Washington es la continuación de una confrontación histórica de visiones: Comparó la situación actual con la disputa de modelos que protagonizaron en el siglo XIX el Libertador Simón Bolívar y James Monroe.
Rodríguez señaló que la misión de su gestión es «levantar las banderas del bolivarianismo» frente a la doctrina monroísta, buscando un equilibrio que permita la coexistencia a pesar de las raíces ideológicas contrapuestas.
Este pronunciamiento coincide con las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien calificó la relación actual con Caracas como «excelente», consolidando así un escenario de distensión que parece priorizar el realismo político y el diálogo de trabajo sobre la confrontación directa.
Leer más:



