El Foro Económico Mundial de Davos ha sido el escenario de un giro diplomático sin precedentes.; tras semanas de hostilidad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de los aranceles comerciales contra Europa. El motivo: un ambicioso acuerdo de cooperación estratégica sobre Groenlandia que asegura intereses militares y mineros para Washington a perpetuidad.
El «Pacto Infinito»: Los tres ejes de la negociación
Lo que inició como una amenaza de aranceles de hasta el 25% contra los principales aliados europeos, se transformó en un acuerdo que Trump ha calificado como «eterno».
Estados Unidos obtiene derechos exclusivos para la explotación de minerales críticos en suelo groenlandés. Esta movida busca reducir la dependencia de China en la cadena de suministros tecnológicos.
Se pondrá en marcha un escudo de defensa antiaérea conjunto en la región. Este proyecto militar posiciona a EE. UU. como el guardián estratégico del extremo norte.
Los ocho países europeos que enfrentaban gravámenes inminentes para el 1 de febrero (incluyendo a Alemania, Francia y Reino Unido) quedan libres de estas cargas, al menos mientras avance la cooperación en la isla.
Donald Trump anunció la suspensión de los aranceles comerciales contra Europa: La mediación de la OTAN y la reacción europea
El cambio de postura de Trump se produjo tras una reunión clave con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. El líder de la alianza parece haber convencido al mandatario de sustituir la retórica de «adquisición» por un marco de «colaboración estratégica», permitiendo una salida diplomática que favorece a ambas partes.
En Europa, el clima es de cautela. Mientras líderes como Giorgia Meloni celebran el triunfo del diálogo, en Bruselas el Parlamento Europeo mantiene una postura vigilante. La Unión Europea ha decidido «enfundar» su arsenal de contramedidas comerciales (valorado en 93.000 millones de euros), pero ha congelado la ratificación de nuevos acuerdos con EE. UU. hasta conocer la letra pequeña sobre la soberanía de Dinamarca y los derechos de los habitantes de la isla.
Un nuevo tablero de ajedrez
Para los analistas internacionales, Trump ha ejecutado una jugada maestra en Davos: utilizó la presión arancelaria como palanca para obtener acceso a recursos naturales incalculables y fortalecer su presencia militar en el Ártico sin recurrir al conflicto directo.
Aunque el acuerdo se presenta como una victoria de paz, queda por definir el estatus jurídico final de Groenlandia y cómo esta presencia estadounidense alterará el equilibrio de poder con Rusia y China en el polo norte.
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