Con el arribo del buque MV Regina, Curazao recibió oficialmente petróleo venezolano tras siete años de pausa, marcando el fin de un periodo de inactividad que se extendía desde 2019 y abriendo un nuevo capítulo en su industria portuaria.
El retorno de un socio estratégico
Esta operación es el resultado directo de los acuerdos entre las autoridades venezolanas y el Gobierno de Estados Unidos, bajo un esquema de exportación supervisado por Washington.
Curazao ha sido seleccionada como un enclave estratégico para el almacenamiento y la logística de energía hacia los mercados internacionales.
Las autoridades destacaron que Bullenbaai tiene la capacidad única en la región para recibir a los buques más grandes del mundo, una ventaja competitiva que permanecía infrautilizada.
Para el gobierno isleño, la llegada del MV Regina simboliza un paso concreto hacia la recuperación del rol de Curazao en la cadena energética global, tras el cierre de la refinería Isla hace cinco años.
Proyecciones a futuro
El comunicado oficial del gobierno de la isla enfatiza que este es solo el comienzo. Gracias a su ubicación privilegiada entre Venezuela y las rutas marítimas de mayor tráfico, se espera un incremento progresivo en el flujo de tanqueros.
Las autoridades señalaron que el país está listo para recuperar su rol en la logística internacional. Anticipan que el dinamismo del puerto de Bullenbaai atraerá inversiones y fortalecerá la economía nacional a corto plazo.
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