En medio de una crisis migratoria ha habido al menos 34 muertos, en las últimas horas, en la frontera entre Ceuta y Marruecos y el Gobierno de España ordenó el despliegue del ejército.
Más de 50.000 migrantes entraron de manera ilegal a España, según el Ministerio de Interior; pero el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, elevó esta cifra a 60.000 personas que entraron al país de forma irregular a nado y también a pie bordeando el espigón que separa de Marruecos de la ciudad autónoma
La gravedad de la situación ha provocado el despliegue del Ejército en la ciudad autónoma, junto con más de 400 agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil, en medio del absoluto caos y con episodios violentos.
Este viernes cientos de personas continúan intentando acceder desde Marruecos a España, en una acción que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha definido como «violación deplorable de la integridad territorial», para garantizar la «repatriación» de los migrantes que han accedido en medio de una situación de descontrol en la frontera.
A veces se señala que las autoridades permiten o controlan de manera flexible los flujos para presionar al gobierno de España en temas políticos o territoriales.
Las tensiones entre ambos países y las constantes demandas sobre el estatus de las ciudades autónomas complican la cooperación constante.
“Actualmente, la situación es de caos absoluto”, dijo Rachid Sbihi, jefe de la asociación que representa a los agentes de la Guardia Civil de España en Ceuta, que vigilan la frontera, a The Associated Press.
Por su parte, Achraf Maimouni, miembro de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos en el norte de Marruecos, describió la situación como “excepcional”.
Juan Jesús Vivas, jefe del gobierno regional de Ceuta, pidió al gobierno nacional en Madrid que declarara una emergencia nacional por motivos de seguridad nacional, y solicitó más policías y que se desplegara al Ejército en la frontera “para garantizar la inviolabilidad de la frontera y la seguridad ciudadana”.



