Ante un alarmante repunte de violencia, las Fuerzas Armadas de Ecuador desplegaron este viernes 2.000 militares en la costera provincia de Manabí. Este incremento de la criminalidad se atribuye directamente al enfrentamiento entre Los Choneros y Los Lobos, las dos bandas criminales más poderosas del país, catalogadas como organizaciones terroristas.
El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas informó que se «intensifica la presencia del Bloque de Seguridad» (integrado por Fuerzas Armadas y Policía Nacional) en puntos estratégicos como «sectores conflictivos, accesos viales, puertos, barrios y zonas comerciales».
Los efectivos militares llevarán a cabo controles de armas, municiones y explosivos, patrullajes a pie y actividades de inteligencia en Manabí, una de las siete provincias bajo estado de excepción decretado por el presidente Daniel Noboa.
Masacre y Cadena de Homicidios Azotan a Manabí
La reciente ola de asesinatos comenzó con una masacre en la ciudad de Manta, donde cuatro personas fueron acribilladas en plena vía pública por hombres armados. Entre las víctimas se encontraba Leonardo Briones, presunto cabecilla de Los Lobos y figura clave en el lavado de dinero de esta banda, junto a su esposa Génesis Mendoza y dos militares retirados que fungían como sus escoltas.
Horas después, la violencia se trasladó al cantón Jaramijó, donde cinco personas fueron asesinadas en un prostíbulo. Este ataque, atribuido a la banda criminal Los Pepes, se perfila como una venganza directa contra Los Choneros. Posteriormente, Los Choneros habrían perpetrado otra matanza, dejando seis muertos y un herido en el cantón Montecristi.
La ciudad de Manta, epicentro de esta crisis, ya registra más de 260 muertes violentas en lo que va de año, un incremento directamente vinculado a las actividades ilegales de organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
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