Vecinos, comerciantes, empresarios, industriales, trabajadores, tienen que vivir los constantes cortes eléctricos que interrumpen las actividades diarias.
Por lo general, el servicio es interrumpido cuatro horas al día, causando que en cada hogar se dejen de hacer las actividades domésticas, en los edificios haya que subir por las escaleras, se dañen los equipos electrodomésticos, y se interrumpa el suministro de agua.
Mientras tanto, en los comercios bajan las ventas, no se pueden prestar algunos servicios si no se cuenta con planta eléctrica y los puntos de venta dejan de funcionar.
La actividad baja, pero los gastos son iguales o mayores, porque hay que comprar combustible para las plantas eléctricas; mientras el cobro de impuestos y servicios no se detiene.
Además, en las empresas e industrias la producción baja o se detiene.
Hace algunos meses el Gobierno Nacional anunció mejoras en el servicio eléctrico; de hecho hubo algunas reuniones con autoridades y representantes de Corpoelec.
No obstante, debido a la situación climática se ordenó un plan de ahorro energético.
Plan de ahorro de energía eléctrica en Venezuela
Diferentes sectores se han manifestado dispuestos a colaborar, entendiendo la situación, pero han pedido que, por lo menos, se anuncie un cronograma para ajustar sus horarios, lo cual no ha sido posible.
«Me dan ganas de llorar todos los días cuando quitan la electricidad, porque son horas que dejo de trabajar», dijo un estilista que trabaja en un centro comercial de Naguanagua.
Explicó que el centro de compras tiene planta para las áreas comunes, pero ella en su local no tiene como atender a sus clientes en esas horas diarias sin electricidad y necesita trabajar para sus gastos y ayudar a su familia.
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Dijo que como ella están muchos que optan por cerrar.
Lo que si no se detiene es el cobro de los impuestos, servicios, patentes y otros egresos necesarios para poder operar. Los comerciantes no se niegan a pagar si no por la cantidad de dinero que tienen que hacer en condiciones no óptimas para generar buenos ingresos.
A estos se suma la interrupción del servicio eléctrico por fallas, daños de transformadores y tabacos; y cuando esto ocurre pasan más horas sin que se dé respuesta a la comunidad afectada.



