El síndrome antifosfolipídico es un trastorno autoinmune, es decir de ataque del propio cuerpo hacia cierto tipo de células y eso hace que predisponga a la formación de trombos.
Así lo explicó el doctor José Alberto Cabrera, médico internista y docente jubilado de la Universidad de Carabobo dedicado a las patologías médicas del embarazo desde hace más de 40 años.
Aclaró que no es lo mismo un trombo que un coágulo.
“Si nos cortamos y hacemos una lesión vascular hacemos un coágulo. Eso es normal, mientras que un trombo es un coágulo que se forma de manera anormal en el sistema circulatorio, bien sea venoso o arterial” explicó.
Dijo que definirlo de otra manera sería una trombofilia, una situación que hace que forme trombos de manera anormal.
Indicó que su experiencia, fundamentalmente, es en el síndrome antifosfolipídico obstétrico, como causa de pérdidas fetales recurrentes.
Considera que cuando una paciente tiene una pérdida debe ser estudiada, porque la situación que pasa es muy importante.
También señaló que los pacientes que tuvieron Covid-19 y se pusieron la vacuna astrazeneca son los que se relacionaron más con trombos.



