En un movimiento estratégico que busca distender la relación bilateral, el Gobierno de Colombia confirmó este viernes la recepción de 20 vuelos de repatriación para ciudadanos deportados desde los Estados Unidos. El anuncio ocurre apenas días antes del esperado encuentro en la Casa Blanca entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, programado para el próximo martes.
Cronograma de retornos y protocolo
La canciller Rosa Villavicencio detalló que el acuerdo contempla una frecuencia de un vuelo semanal, permitiendo el retorno de connacionales que ya cuentan con resoluciones de exclusión en territorio estadounidense.
A diferencia de las tensiones del año pasado, Colombia utilizará aeronaves de su propia Fuerza Aérea para realizar los traslados, garantizando un protocolo que el ejecutivo define como «trato digno».
Entre enero y marzo de 2025, el país ya había procesado a más de 1.460 ciudadanos bajo esquemas similares supervisados por la Defensoría del Pueblo.
El fin de la «Guerra de Aranceles»
La reactivación de estos vuelos pone fin a un periodo de alta fricción económica. Cabe recordar que la negativa inicial de Petro a recibir deportados en aviones militares de EE. UU. provocó amenazas de Trump de imponer aranceles de hasta el 50% a productos colombianos, medida que fue respondida con reciprocidad por Bogotá. Finalmente, la diplomacia prevaleció, logrando que el flujo migratorio se canalizara a través de medios de transporte colombianos.
Expectativa por la reunión del martes
El encuentro en Washington el próximo martes representa un desafío mayúsculo para ambos mandatarios, cuyas diferencias han trascendido lo migratorio para tocar temas sensibles.
Trump ha mantenido una retórica agresiva, incluyendo sanciones previas del Tesoro contra el círculo cercano de Petro.
Las posturas divergentes sobre el conflicto en la Franja de Gaza y la ayuda financiera de EE. UU. a Colombia estarán sobre la mesa de negociación.
A pesar de las pasadas menciones de Trump sobre una posible intervención militar, la reactivación de la cooperación migratoria sugiere que ambos líderes buscan una vía pragmática para estabilizar la región.
Analistas consideran que la gestión exitosa de estos 20 vuelos iniciales funcionará como un «termómetro» para determinar si la cumbre de la próxima semana resultará en una nueva etapa de cooperación o en una profundización del distanciamiento.
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