Cientos de fieles de diferentes parroquias acudieron a la clausura del Año Jubilar en la Basílica Catedral de Valencia
La solemne celebración fue presidida por el Excelentísimo Monseñor Jesús González de Zárate Salas, Arzobispo de Valencia, quien hizo un llamado a ser una “Iglesia misionera y en salida que supera la ‘esterilidad’ del encierro en sí misma y de la autorreferencialidad”
Monseñor González de Zárate destacó el crecimiento espiritual de la comunidad.
También hizo especial mención a las Líneas Pastorales publicadas el pasado 26 de diciembre, las cuales recogen los aprendizajes del año jubilar e instó a los sacerdotes y laicos a acoger este documento con alegría y a estudiarlo con determinación, con el firme objetivo de impulsar un «nuevo dinamismo evangelizador» en toda la entidad.
Igualmente, reflexionó sobre la importancia del hogar como «escuela de fe» e «Iglesia doméstica», lugar fundamental donde se aprende a vivir y actuar como cristianos.
Invitó a la feligresía a practicar las virtudes de la convivencia cristiana, pidiendo que sean «compasivos, magnánimos, humildes, afables y pacientes unos con otros», siguiendo el ejemplo apostólico.
Antes de impartir la bendición final, el Arzobispo expresó su profundo agradecimiento a la Comisión Arquidiocesana del Jubileo y a los diversos Templos Jubilares por su entrega y receptividad durante todo el año de peregrinación.

La jornada culminó con un ambiente de fiesta a las afueras de la Catedral, donde los asistentes disfrutaron de un concierto navideño a cargo de la Parranda de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de San Joaquín. Con información de Prensa Arquidiócesis de Valencia.



