El icónico número 13 de Oswaldo “Ozzie” Guillén ya no se volverá a ver en el terreno de Chicago. Antes del juego de este sábado 08 de agosto de 2026, contra los Guardianes de Cleveland, los Medias Blancas retirarán oficialmente el dorsal del venezolano en una ceremonia en el Guaranteed Rate Field.
En una emotiva ceremonia previa al encuentro, “Ozzie”, rodeado de su familia, develó un monumento que mantendrá su legado visible para siempre. A partir de ahora, nadie más volverá a vestir ese número en el Sur de Chicago.
“Nunca he estado nervioso en el béisbol”, comenzó expresando Guillén durante su discurso ante un estadio repleto. “Hoy sí lo estoy”.
Una carrera admirable
El mirandino ha dejado una huella imborrable a lo largo de tres etapas con la franquicia: como jugador (1985-1997), como manager (2004-2011) y actualmente como analista en las transmisiones televisivas de la divisa.
Previo al acto central, el venezolano eligió cuál ha sido su momento favorito a lo largo de estas cuatro décadas dentro de la organización.
“Guau, obviamente levantar la copa [de 2005] de la Serie Mundial, el trofeo. Esa es la principal razón por la que estoy aquí ahora mismo; es uno de los momentos más importantes”, resaltó Guillén. “Pero cuando lo estaba haciendo, ni siquiera me daba cuenta de lo relevante que era. Me pagaban para ganar. Me siento más satisfecho de haber sido la persona que tuvo la oportunidad de hacerlo, de eso no hay duda”.



