El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yván Gil, utilizó su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) para reafirmar el compromiso del país con la paz y el derecho internacional, al tiempo que insistió en que Venezuela no representa una amenaza para ninguna nación.
El canciller centró gran parte de su intervención en denunciar las acciones coercitivas unilaterales y las amenazas militares que, según argumentó, buscan desestabilizar al país y apropiarse de sus recursos.
Denuncia por Sanciones y Presencia Naval de EE.UU.
Gil señaló que Venezuela es blanco de más de 1.000 sanciones unilaterales impuestas por Washington, las cuales calificó como una «guerra económica cruel» destinada a forzar un «cambio de régimen».
Una de las denuncias más contundentes fue la presencia de ocho buques destructores estadounidenses en el Mar Caribe. El canciller catalogó esta maniobra naval como una «provocación extrema», «ilegal e inmoral» que pone en riesgo la paz regional. Además, recordó intentos de magnicidio e incursiones mercenarias que, a su juicio, violan la Carta de la ONU.
Resistencia y Alianzas por un Orden Multipolar
El representante venezolano aseguró que el país se mantiene firme en su visión soberana, la cual vinculó históricamente con la lucha independentista de Simón Bolívar. Gil agradeció el apoyo de diversos organismos internacionales que han rechazado las medidas coercitivas contra su nación, entre ellos:
- CELAC
- BRICS
- Movimiento de Países No Alineados
El canciller también manifestó la solidaridad de Venezuela con los pueblos de Palestina, Cuba, Nicaragua, Irán, Corea del Norte, Zimbabue, Eritrea y Belarus. Finalmente, respaldó las iniciativas de Rusia y China en favor de la construcción de un orden mundial multipolar, libre de «hegemonismos».
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