Hubo un cambio para los Testigos de Jehová en cuanto al uso de la sangre en el ámbito médico y es que ahora los creyentes podrán decidir si desean someterse a la extracción y almacenamiento de su propia sangre antes de una intervención quirúrgica, para utilizarla si necesario.
La organización mantiene uno de sus principios fundamentales, el consiste en no recibir transfusiones de sangre procedente de otras personas, incluso en situaciones de emergencia.
Esta norma se basa en una interpretación literal de diversos pasajes bíblicos que instan a los creyentes a «abstenerse de la sangre».
No obstante, ahora se aceptará la autotransfusión, según informó el Cuerpo Gobernante, máximo órgano de dirección de esta religión.



