El presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Ernesto Abbas, afirmó que la normativa legal establece que los precios de productos y servicios deben fijarse a la tasa oficial publicada por el Banco Central de Venezuela (BCV). Esta medida aplica a las distintas monedas de referencia que el BCV cotiza diariamente, como el euro, dólar americano, lira turca, yuan y rublo ruso.
Exigencia de cumplimiento y llamado al BCV
Abbas, aclaró que los establecimientos pueden ofertar productos en cualquiera de estas monedas, siempre y cuando respeten la tasa oficial. Como ejemplo, mencionó locales en la avenida Bolívar que exhiben precios en yuanes, mientras otros lo hacen en euros o dólares. «El Gobierno, a través del órgano encargado Sundde, puede validar el cumplimiento de la norma establecida. Y es deber de todos los comerciantes cumplirla a través de las distintas leyes», precisó.
Sin embargo, el dirigente gremial considera que el Banco Central de Venezuela, como responsable de la política cambiaria del país, debe realizar ajustes para proveer las divisas necesarias para el funcionamiento de la economía.
Preocupación por recesión y acceso a divisas
Consultado sobre cómo afecta a los comerciantes de Valencia la adquisición de productos a una tasa distinta a la del BCV, Abbas planteó que el sector se encuentra en medio de una posible recesión económica. Alertó que, desde hace más de dos meses, la Cámara de Comercio de Valencia ha registrado una caída en la demanda de bienes, productos y servicios en el estado Carabobo, atribuida al bajo poder adquisitivo.
Además, destacó que las sanciones contra la exportación de petróleo a través de compañías internacionales impactan negativamente la economía venezolana en su conjunto. «Los comerciantes vendemos a tasa del BCV, pero también requerimos poder conseguir divisas a esa tasa oficial para poder reponer los inventarios; en caso contrario, no se podrán reponer por no contar con las divisas para hacer las importaciones», explicó.
Abbas exhortó al Banco Central de Venezuela a aumentar la colocación de divisas en las intervenciones cambiarias, lo que permitiría a los comerciantes acceder a la moneda extranjera y mantener sus inventarios.
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