Alemania dio luz verde este miércoles a un ambicioso proyecto de ley destinado a revolucionar el sistema de previsión privada: La medida central establece una subvención pública de 10 euros mensuales para niños y adolescentes menores de entre 6 y 18 años, con el objetivo de constituir un fondo de capitalización individual que fortalezca el ahorro para la pensión.
Inversión para las nuevas generaciones
El plan, que la Cámara Baja deberá ratificar próximamente, busca aliviar la presión sobre el sistema público y fomentar una cultura de ahorro desde la infancia. El canciller alemán, Friedrich Merz, destacó que esta reforma garantiza la equidad generacional y asegura ingresos estables a largo plazo.
Para los niños nacidos en el año 2020, el Estado aplicará depósitos de 10 euros mensuales con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2026.
A partir de 2029, el gobierno extenderá el beneficio progresivamente para incluir a otros grupos de edad que la fase inicial no cubrió.
Si los padres no abren la cuenta de previsión, el Estado invertirá los fondos de forma colectiva para garantizar que el menor reciba su beneficio.
Nuevas opciones de rentabilidad y seguridad
La reforma introduce el «depósito de previsión» como una nueva categoría de producto financiero para la jubilación. A diferencia de los modelos anteriores, este permitirá:
- Mayores rendimientos: Al eliminar ciertos requisitos de garantía rígidos, los fondos podrán invertirse en activos que ofrezcan mejor rentabilidad a largo plazo.
- Flexibilidad de riesgo: Para los perfiles más conservadores, se mantendrán productos que garantizan el 80% o el 100% del capital aportado, equilibrando la seguridad con el crecimiento del ahorro.
Con este paquete de medidas, el Ministerio de Finanzas alemán busca modernizar el tercer pilar del sistema de pensiones, adaptándolo a las realidades demográficas y financieras del siglo XXI.
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