Al menos 11 muertos se han registrado durante una gran tormenta invernal en el centro y sur de Estados Unidos, que llevó a decretar estado de emergencia en Washington y una veintena de estados.
La tormenta también provocó suspensiones de vuelos, casi un millón de hogares sin energía eléctrica y miles de aviones en tierra, junto con llamados permanecer en casa por precaución, e intensas nevadas y acumulaciones de hielo con consecuencias potencialmente «catastróficas», según el Servicio Nacional de Meteorología (NWS).
Las autoridades advirtieron que una masa de aire procedente del Ártico provocará la caída de las temperaturas a niveles peligrosamente bajos durante algunos días más.
La tormenta es considerada por meteorólogos como uno de los peores episodios invernales de las últimas décadas en Estados Unidos.
Tres de los muertos fue en el estado de Texas, donde las autoridades confirmaron que una menor de 16 años perdió la vida en un accidente de trineo, reportó DW.
Otras dos personas murieron de hipotermia en Luisiana, según el Departamento de Sanidad del estado.
En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani informó que cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre este fin de semana, en medio de temperaturas gélidas, según reseñan medios internacionales.



