La reciente producción de Netflix, Adolescencia, llama a reflexionar sobre la problemática de los “incels”. La trama cuenta la historia de Jamie Miller, un adolescente de 13 años acusado del asesinato de una compañera de clase.
La miniserie de drama criminal británica de 2025 «Adolescencia» fue creada por Jack Thorne y Stephen Graham, y dirigida por Philip Barantini.
A lo largo de la narrativa, se exploran las influencias de comunidades en línea que promueven ideologías misóginas y extremistas, destacando cómo la soledad y la vulnerabilidad de los jóvenes pueden ser explotadas por figuras y grupos que fomentan el odio, en este caso, hacia las mujeres.
El enfoque de “Adolescence” ha generado discusiones sobre la responsabilidad de las plataformas digitales y la importancia de abordar la salud mental y el sentido de pertenencia en la juventud para prevenir la radicalización.
El film plantea, además, el drama de los padres de Jamie, quienes se culpan de si hicieron lo correcto al criarlo. El joven es descrito por ellos como tranquilo, casi siempre en su habitación al frente del ordenador.
¿Qué son los “incels” y cómo surgieron?
La palabra incel proviene del inglés involuntary celibate, es decir, célibe involuntario. Quienes se identifican con este término afirman vivir sin relaciones sexuales ni afectivas, a pesar de desearlas. Lo que comenzó como un espacio para compartir frustración emocional y aislamiento social ha derivado con el tiempo en una subcultura profundamente peligrosa.
El término fue acuñado a mediados de los años 90 por una joven canadiense, Alana, quien creó un foro en internet para hablar de la soledad sexual sin estigmas, en un tono empático e inclusivo.
Con el paso del tiempo, sin embargo, esos espacios fueron ocupados mayoritariamente por hombres heterosexuales que comenzaron a alimentar discursos de odio hacia las mujeres, a quienes culpaban de su frustración sexual y social.
Con información de es.amnesty.org



