Un nuevo estudio, publicado en la revista científica PNAS, ha revelado que la asexualidad, definida como la poca o nula atracción sexual hacia otras personas, no se debe a un gen único sino a varias razones. La investigación sugiere que el fenómeno es el resultado de una compleja interacción de factores genéticos, ambientales y sociales, un hallazgo que busca desmitificar y comprender este aspecto del comportamiento humano.
Un Mosaico de Correlaciones Genéticas
Para su investigación, un equipo multidisciplinario de científicos analizó los datos genéticos y de comportamiento de más de 400 mil residentes del Reino Unido, junto con una muestra de 13 mil 532 australianos. El estudio encontró que, si bien no existe un gen específico para la asexualidad, sí existen múltiples genes con efectos diminutos que se asocian a este rasgo.
El profesor Brendan Zietsch, coautor del estudio, explicó que hallaron correlaciones genéticas positivas entre la asexualidad y la introversión, el trastorno del espectro autista y la anorexia. De manera opuesta, se registraron correlaciones negativas con trastornos por consumo de drogas y alcohol, así como con la depresión, la ansiedad y el TDAH.
La Asexualidad y sus Vínculos con el Bienestar
La investigación también detectó que las personas que nunca habían tenido relaciones sexuales a menudo se sentían más solitarias y menos felices, y tenían menos probabilidades de creer que la vida tiene sentido. Asimismo, los hombres asexuales tendían a consumir menos drogas y a vivir en regiones con relativamente menos mujeres.
El estudio, no obstante, aclara que la relación entre la infelicidad y la falta de sexo podría ser de causalidad bidireccional, es decir, no está claro si la asexualidad causa infelicidad o si la infelicidad influye en la asexualidad. Sin embargo, los investigadores consideran que la ausencia de parejas sexuales puede ser perjudicial para el bienestar mental.
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