Según un informe oficial de la Superintendencia Nacional de Migraciones de Perú, un total de 3.411 ciudadanos extranjeros fueron expulsados del territorio nacional tras detectarse irregularidades migratorias.
El reporte destaca que la población de origen venezolano representó la mayoría de estos casos, concentrando el 70% de las salidas forzosas ejecutadas por el Estado peruano.
Mecanismos de control y sanciones
La ejecución de estas medidas se amparó en el Procedimiento Administrativo Sancionador Especial Excepcional, un protocolo diseñado por el Ejecutivo para agilizar la resolución de expedientes migratorios críticos. Las principales causas que motivaron las expulsiones incluyen:
- Ingreso al país por pasos no habilitados.
- Vencimiento del tiempo de permanencia legal.
- Acciones que comprometieron el orden público o la seguridad ciudadana.
Despliegue operativo y tecnología aplicada
Para alcanzar estas cifras, las autoridades peruanas llevaron a cabo una ofensiva nacional que superó los 7.100 operativos de fiscalización. Estas inspecciones tuvieron un impacto especial en nodos estratégicos como Lima, Tumbes, Tacna, Puno, Cusco y Arequipa.
Para optimizar el proceso y reducir la carga en el sistema judicial, la Policía Nacional y Migraciones emplearon herramientas tecnológicas de vanguardia:
- Identificación digital: Uso de tabletas electrónicas para el chequeo de identidades en tiempo real.
- Logística móvil: Empleo de vehículos con conectividad satelital y autonomía energética, permitiendo procesar las salidas del país en plazos significativamente más cortos.
Seguridad y ordenamiento migratorio
La Superintendencia subrayó que este incremento en la rigurosidad de los controles forma parte de una política de Estado orientada a robustecer la seguridad nacional. El objetivo central es garantizar que la permanencia de extranjeros en Perú se realice bajo estrictos parámetros de legalidad, protegiendo tanto los derechos de los residentes como la estabilidad social del territorio andino.
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