Encuestadora Pronóstico: Sólo uno de cada cuatro venezolanos reconoce las elecciones del 6D

Un estudio Flash de 600 casos, realizados entre el 7 y el 13 de diciembre, por la Encuestadora Pronóstico, y enviado a www.sandyaveledo.com, revela algunos hallazgos interesantes en torno a el pasado proceso electoral del 6 de diciembre.

 

El estudio, que según su ficha técnica, cuenta con un nivel de confiabilidad de 95% y un error muestral de 4% se basó en tres preguntas simples y directas:

 

  • ¿Votó usted en las elecciones parlamentarias del pasado 6 de diciembre?
  • ¿Piensa usted que ese proceso fue justo, legítimo y legal?
  • ¿Reconoce sus resultados?

 

Respecto a la primera pregunta un 19% de los entrevistados aseguró haber ejercido su derecho al voto un 73% aseguró no haber asistido a las urnas y un 8% se negó a responder, informó Francisco Bello, presidente de la encuestadora.

En lo concerniente a la evaluación de la pulcritud dijo que solo un 21% lo considera justo mientras que un 78% piensa que se cometieron irregularidades y un 1% dijo no saber.

Por último, en lo referente al reconocimiento de los resultados un 23% de los venezolanos reconoce los resultados que de ellos emanan, la nueva Asamblea Nacional y los Diputados electos que la conforman, un 71% manifestó desconocerlos y un 6% prefirió no emitir opinión al respecto.

“Los bajísimos niveles de aprobación popular de este proceso, aunado al desconocimiento de 60 países de los más importantes del mundo, así como de diversos organismos multinacionales, generan una crisis de legitimidad que hará muy difícil que el mundo y los propios venezolanos reconozcan las actuaciones del cuerpo legislativo, poniendo muy difícil al gobierno de Maduro el lograr conseguir dinero fresco a través del endeudamiento o de acciones que comprometan los bienes de la república”, señaló.

También que el desconocimiento de los poderes, por encontrarse sometidos al ejecutivo, genera una crisis de gobernabilidad que hace evidente que el sostenimiento del actual sistema es por la vía de la fuerza y no del respaldo popular ni la legitimidad de quienes lo conforman.